Los amables organizadores de Las Letras del Barrio hicieron un tallercete para enseñar a los hijos de Adobe a ensuciarse un poco las manos con los tipos de plomo y la minerva Boston.

Servidor sacó de la chamarilería este cliché (supongo que de una esquela) que, con la frase adecuada debajo, llenó de yuyu al resto de participantes que se vieron partícipes de una nueva maldición de Tutankamon.

¡Qué bien que lo pasemos!

letras-66666

letras-6666

letras-666666

letras-666

letras-66

Por orden de impresión:
Grandegraphix
Rubemichi
Barriobajero
Yo mismo
Falagán